Sí, la celulitis puede doler, sobre todo en los grados más avanzados y cuando es celulitis dura o edematosa: la grasa acumulada llega a comprimir terminaciones nerviosas. Hay 4 grados de celulitis, y la cafeína, los anticonceptivos, la ropa ajustada, la mala alimentación, el estrés y el sedentarismo pueden empeorarla.
Sí, la celulitis duele en muchas ocasiones, sobre todo cuando se presenta en un grado avanzado y se muestra dura o edematosa.
Quienes padecen este último tipo suelen tener exceso de peso, además de retener líquidos, afectando a la circulación de retorno tanto venosa como linfática. Y es que la celulitis puede afectar a la circulación arterial y al corazón.
Todo ello provoca malestar y dolor en las zonas donde se localiza la celulitis.
¿Por qué duele la celulitis?
La gran mayoría de las personas ven la celulitis como un problema estético, sin mayor trascendencia, pero cuando provoca dolor en las zonas afectadas, pasa a ser un tema más complejo al que urge poner solución.
El motivo de que pueda llegar a provocar dolor se esconde en su origen. Si la acumulación de grasa es tal que llega a comprimir algunas terminaciones nerviosas, la persona que tiene celulitis notará dolor en la zona.
Además, las posibilidades son más altas si la persona padece sobrepeso.
Cuando la celulitis llega a doler, conviene valorarla con un profesional. En nuestra clínica estética estudiamos cada caso dentro de los tratamientos corporales en Madrid.
Según el tipo y el grado, se elige el tratamiento de celulitis en Madrid que mejor encaja y, si además hay grasa acumulada, se combina con un tratamiento de grasa localizada.
El grado de celulitis influye en que duela o no
Existen diferentes tipos de celulitis y en distintos grados.
Hay que tener en cuenta que puede darse de forma generalizada o localizada, puede ser dura o blanda (en función de si se ha llevado una vida sedentaria o si se practica deporte), y también puede ser de tipo edematoso (la llamada celulitis edematosa o circulatoria).
Este es el tipo menos conocido pero el más doloroso, ya que la piel presenta nódulos junto a la característica piel de naranja.
Así como el tipo de celulitis influye en que pueda ser una celulitis dolorosa o no, también lo hace el grado en que se encuentre. Estos son los 4 grados principales:
- Grado I: es la típica que aparece durante la juventud. Estéticamente es la menos visible, ya que se requiere efectuar una gran presión para visualizar los pequeños hoyuelos que la caracterizan.
- Grado II: en este grado la celulitis se hace más perceptible visualmente al ejercer una menor presión sobre la zona donde se localiza.
- Grado III: a medida que avanzamos gradualmente, es más sencillo divisarla. Es así como en este grado se puede percibir frente a un espejo. En cambio, en posición de descanso, cuando se está tumbada en la cama, se hace menos evidente.
- Grado IV: es el estadio más avanzado, en el que se suele sentir dolor con el mínimo roce, notándose la piel del área afectada más dura. Se caracteriza además por presentar edemas y sufrir retención de líquidos. Es perceptible en cualquier circunstancia, sin requerir una mínima presión en la zona.
La celulitis puede darse de forma generalizada o localizada, puede ser dura o blanda, y también puede ser de tipo edematoso.
Factores que pueden hacer empeorar la celulitis
La celulitis aparece en cualquier edad, siendo más frecuente en la mujer por sus condiciones físicas.
En cambio, en el caso del hombre se da en un porcentaje menor, debido a que su organismo predispone la grasa subcutánea en unidades más pequeñas con respecto a la mujer.
Aunque no en todos los casos unos determinados factores actúan por igual en un cuerpo u otro, por lo general estas causas empeoran la aparición de la celulitis:
- La toma excesiva de cafeína, ya que repercute directamente en la reducción de los vasos sanguíneos, dificultando la circulación y la correcta oxigenación de los tejidos, además de favorecer la retención de líquidos.
- Los anticonceptivos, que pueden adelantar el proceso celulítico en un estado de gravedad mayor, por provocar una alteración hormonal, asociada a este padecimiento.
- Usar ropa ajustada, ya que esta dificulta la correcta circulación de la sangre.
- Mantener posturas inadecuadas, como cruzar las piernas, que afecta también al torrente sanguíneo.
- Una mala alimentación, donde se consuma excesiva sal, conlleva a retener líquidos. El consumo de alcohol y tabaco, que repercute en la buena circulación sanguínea. La ingestión constante de productos procesados o elevados en azúcar, que fomenta la acumulación de grasas. También un exceso diario en el consumo de proteínas o la falta de verduras y frutas en la dieta son causantes de que empeore la celulitis.
- Llevar una vida con demasiado estrés y ansiedad aumenta los riesgos de padecer este problema.
- Tener una vida sedentaria, sin la práctica de deporte frecuente, puede provocar que aparezca en un grado avanzado durante la juventud.
Llevar una vida saludable y practicar deporte de manera usual puede prevenir su aparición o degradación, ya que permite activar la circulación.
Aunque no es un problema de salud en sí, puede convertirse en uno si provoca dolor o resulta incapacitante en el día a día a quien la padece.
Por tanto, la celulitis es una predisposición del organismo que puede combatirse con una vida más saludable y la práctica de ejercicio. Si eso no es suficiente, existen diferentes tratamientos estéticos y médico estéticos que ayudan a reducir e incluso eliminar la celulitis.
En Clínica Ibiza tenemos más de 15 años de experiencia en medicina estética, y antes de empezar valoramos cada caso para elegir el tratamiento para la celulitis que mejor encaja.
