En Clínica Ibiza definimos la radiofrecuencia fraccionada con microagujas, uno de nuestros tratamientos de estética facial más demandados, como un tratamiento médico mínimamente invasivo que combina microagujas con energía de radiofrecuencia para estimular colágeno y elastina, mejorando la flacidez, los poros, la textura y las cicatrices sin cirugía.
Cómo funciona la combinación de RF y microagujas
El cartucho de microagujas estériles entrega energía de radiofrecuencia que calienta la dermis de forma controlada. Ese microcalor provoca neocolagénesis: la piel fabrica colágeno y elastina nuevos y mejora la textura, la turgencia y la flacidez leve. La energía térmica genera microlesiones controladas y las matrices de agujas personalizan la entrega.
Según la American Academy of Dermatology, el microneedling es eficaz para suavizar cicatrices y tono irregular; cuando se suma radiofrecuencia, el estímulo dérmico es más profundo y uniforme. En nuestra consulta esta tecnología es la que mejor equilibra resultados visibles y baja social en pacientes que buscan naturalidad, especialmente para tratar la flacidez del rostro.
En tratamientos combinados, el dermapen prepara la piel para potenciar los efectos de la radiofrecuencia en sesiones posteriores.
Tecnología Potenza: profundidad y tipo de aguja
En nuestra clínica de medicina estética trabajamos con Potenza (Cynosure), que permite radiofrecuencia fraccionada bipolar y monopolar y rangos de profundidad entre 0,4 y 4 mm. Ajustamos las matrices de agujas y el tipo de aguja (aislada o semiaislada) por zona y objetivo: superficial en poros y textura, profunda en cicatrices o flacidez.
También verás esta técnica nombrada como radio frecuencia con microagujas, RF fraccionada, microneedling RF o microagujas RF. Una sesión estándar dura 20-30 minutos y se tolera bien con anestesia tópica.
