¿Qué son los hilos tensores?
Los hilos tensores son un nuevo concepto de lifting facial sin cirugía basado en la implantación de hilos de PDO formando una red vectorial, estos favorecen la producción natural de colágeno I y III, estimulando el rejuvenecimiento de la piel, aportando vitalidad, elasticidad.
Muchos pacientes los eligen para relleno con ácido hialurónico combinado, y también existe la opción de lifting sin cirugía con Radiesse como complemento.
¿En qué consiste el tratamiento?
Los hilos tensores se caracterizan por un tratamiento rápido, seguro y eficaz. Su duración media no suele superar los 30 minutos, dependerá sobre todo de cuantos hilos sean necesarios colocar en cada caso.
El tratamiento será realizado por un médico especialista, y tras haber aplicado la anestesia, se comenzará a introducir en la zona unas agujas de tamaño específico para este tratamiento, que servirán de guía para los hilos de polidioxanona.
Una vez retiradas las agujas, los hilos permanecerán en la zona tratada, provocando un efecto tensor, y reactivando la producción natural de colágeno.
Beneficios de los hilos tensores
- Es uno de los mejores tratamientos para aumentar el rejuvenecimiento de la piel.
- Activa la producción de colágeno natural
- Tratamiento rápido y de fácil incorporación a la vida cotidiana
- Ideal para combatir la flacidez del rostro
- Son reabsorbibles y biocompatibles con nuestro organismo
- Es un tratamiento no invasivo.
- Duración de 12 – 18 meses
- Eleva y crea efecto lifting del óvalo del rostro.
- Ayuda a redefinir el contorno facial
- Evita la caída de la piel tanto del rostro y cuello.
¿Se notan los hilos tensores?
Es posible que al principio los hilos en concreto los hilos espiculados si se presiona con la yema se pueda percibir el trayecto del hilo, aunque con el tiempo, los hilos se reabsorben de la piel.
Tras la colocación de los hilos no es habitual que aparezcan hematomas. En cualquier caso hay que tener presente que con cualquier tratamiento estético con infiltraciones de materiales o productos, implican un riesgo de aparición de hematomas.
El tratamiento sigue todas las recomendaciones médicas para que el resultado sea el esperado por el paciente.
Para entender qué puede ir mal, el caso público que enseñó cómo no se hacen los hilos es la lección más útil de los últimos años.
Los resultados se ven en el momento por el efecto tracción que es inmediato. El efecto final del hilo se ve a los dos meses, momento en que ya se ha formado colágeno y es cuando se estabiliza el tratamiento y se mantiene por al menos un período de 1 año.
El momento indicado para hacerse un tratamiento con hilos es a partir de los 40 años, siendo habitual incluir hilos tensores en un plan de rejuvenecimiento facial integral, aunque cuando está igualmente indicado en pacientes que presentan una piel muy retraída, sobre la que cualquier otro tratamiento no tendría resultados.
Bibliografía
ISAPS, InternatioNAL Society of Aesthetic Plastic Surgery. (2019). Rellenos dérmicos.
