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Alopecia nerviosa – caída de pelo por estrés y ansiedad

El ritmo de vida tan rápido que llevamos, el exceso de trabajo y actividades, el tener que estar conectados en todo momento… Todos los aspectos estresantes que vamos aguantando en nuestro día a día, pueden acabar afectando a nuestra salud capilar y derivar en una alopecia nerviosa, o sea, una caída de pelo provocada por los altos niveles de estrés.

Afortunadamente, si reducimos el estrés y ayudamos con los tratamientos capilares adecuados, el problema puede ser transitorio y solucionarse en poco tiempo. Veamos en qué consiste exactamente la alopecia por estrés y cuáles son sus tratamientos.

¿Qué es la alopecia nerviosa o caída del cabello por estrés y ansiedad?

La alopecia nerviosa o caída del pelo por estrés tambien conocida como alopecia areata es la pérdida de cabello debida a un exceso de tensión o ansiedad.

Se da tanto en hombres como en mujeres, y puede afectar al 70% de los folículos pilosos de la cabeza (incluyendo los de la nuca y los laterales, por lo general más resistentes a otros tipos de alopecia como la androgénica). La pérdida de pelo tiende a ser un poco más pronunciada en las recesiones temporales (lo que conocemos como “entradas”).

Alopecia por estrés

¿Cómo saber si tengo alopecia por estrés?

La alopecia, o pérdida del cabello, es una condición que afecta a muchas personas en todo el mundo. A menudo, el estrés puede ser un desencadenante significativo de este problema.

En la tesis doctoral «Estudio Dermatológico y Psiquiátrico en Pacientes con Alopecia Areata» presentada en la Facultad de Medicina, Departamento de Medicina Dermatología y Toxicología de la Universidad de Valladolid, se aborda la relación entre la psicodermatología y trastornos como la alopecia areata, una forma específica de pérdida del cabello. Aunque la tesis no se centra directamente en la alopecia por estrés, nos ofrece una base para entender cómo el estrés puede influir en condiciones dermatológicas.

Signos de Alopecia por Estrés

  1. Pérdida de Cabello Acelerada: Si notas que pierdes más cabello de lo habitual al peinarte o ducharte, podría ser una señal. La alopecia por estrés suele manifestarse como una pérdida difusa, no en parches como en la alopecia areata.

  2. Cambios en el Ciclo del Cabello: El estrés puede alterar el ciclo normal de crecimiento del cabello, llevando a una mayor cantidad de cabello en la fase de reposo o telógeno. Esto se conoce como efluvio telógeno.

  3. Eventos Estresantes Recientes: Si has experimentado eventos de vida altamente estresantes en meses recientes, como pérdidas personales, trabajo intenso, o problemas emocionales, esto podría ser un factor desencadenante.

  4. Ausencia de Otras Causas Médicas: Es importante descartar otras causas de la pérdida de cabello, como desequilibrios hormonales, deficiencias nutricionales o enfermedades autoinmunes.

Causas de la alopecia nerviosa

La alopecia nerviosa, comúnmente conocida como pérdida de cabello inducida por estrés, es una condición que afecta a muchas personas. Si bien la alopecia puede tener múltiples causas, la versión «nerviosa» o relacionada con el estrés es particularmente común. A continuación, exploraremos las causas más frecuentes de esta condición.

  1. Estrés Agudo o Crónico: El estrés, tanto en su forma aguda como crónica, es un desencadenante principal de la alopecia nerviosa. Los eventos de vida estresantes, como la pérdida de un ser querido, un divorcio, o la presión laboral, pueden provocar una reacción en el cuerpo que interrumpe el ciclo normal de crecimiento del cabello, conduciendo a su caída.
  2. Ansiedad: La ansiedad prolongada o severa también puede influir en la salud del cabello. El cuerpo, en un estado constante de alerta debido a la ansiedad, puede dirigir sus recursos lejos del crecimiento del cabello, priorizando otras funciones corporales.
  3. Traumas Emocionales: Experiencias traumáticas o emocionalmente perturbadoras pueden desencadenar la alopecia nerviosa. Este tipo de estrés emocional puede tener un impacto significativo en varios sistemas del cuerpo, incluyendo el cabello.
  4. Estrés Físico: No solo el estrés emocional, sino también el físico, como una cirugía mayor, enfermedades graves, o pérdidas de peso drásticas, pueden causar una pérdida de cabello temporal.
  5. Cambios Hormonales: Los cambios hormonales, especialmente aquellos relacionados con el estrés, como las fluctuaciones en el cortisol, pueden afectar el ciclo de crecimiento del cabello.
  6. Malos Hábitos Alimenticios: Una dieta desequilibrada, especialmente aquella que carece de nutrientes esenciales para la salud del cabello como proteínas, hierro, y vitaminas B5, B6 o B8, puede agravar la caída del cabello en situaciones de estrés.
  7. Trastornos Psiquiátricos: En algunos casos, condiciones psiquiátricas como la depresión y trastornos de ansiedad pueden estar directamente relacionadas con la alopecia nerviosa.

Tipos de caída de pelo por estrés

Hay tres patrones diferentes de alopecia asociada al estrés:

  • Efluvio Telógeno: Es una forma común de alopecia relacionada con el estrés, donde un gran número de folículos pilosos entran en la fase de reposo (telógeno) prematuramente. Esto puede resultar en una pérdida de cabello notable, a menudo de manera difusa.

  • Alopecia Areata: Aunque la causa exacta es desconocida, se cree que el estrés puede ser un factor desencadenante en algunos casos. Esta condición se caracteriza por la pérdida de cabello en parches redondos y puede afectar cualquier parte del cuerpo con pelo.

  • Tricotilomanía: Esta es una condición donde una persona se arranca el cabello como respuesta al estrés o la ansiedad. Puede resultar en la pérdida de cabello visible y puede ser una forma de trastorno del control de impulsos.

¿Cuándo tiempo tarda en recuperarse el pelo?

El tiempo de recuperación de la alopecia causada por estrés puede diferir de persona a persona, y su previsión exacta es complicada. Usualmente, se considera una condición transitoria, donde en la mayoría de los casos, el cabello tiende a regenerarse de manera natural en un período de meses, especialmente si las situaciones de estrés se resuelven o se manejan efectivamente.

¿Qué tratamientos y soluciones hay para la alopecia por estrés?

La alopecia causada por el estrés requiere un enfoque multidisciplinario para su tratamiento efectivo. Tras un diagnóstico preciso que descarte otros factores, es esencial abordar la raíz del problema: el estrés. La terapia psicológica juega un papel clave en este sentido y puede ser suficiente para restaurar la salud del cabello en casos leves.

Además de este enfoque psicológico, existen varios tratamientos avanzados:

  1. Bioestimulación y Oxigenación del Cuero Cabelludo: Incluyendo el uso de Minoxidil, tanto oral, tópico o inyectado, para fortalecer el cabello y prevenir su caída gracias a su efecto vasodilatador.

  2. Mesoterapia Capilar: Un tratamiento que implica la inyección de vitaminas, minerales y aminoácidos directamente en el cuero cabelludo, estimulando el crecimiento del cabello.

  3. Corticoides para Casos Leves: Como las microinyecciones de triamcinolona, que reducen la inflamación y la respuesta autoinmune que el estrés puede desencadenar, causando la caída del cabello. Estos también pueden ser administrados oralmente.

  4. Inmunomoduladores e Inmunosupresores Orales: Ejemplificado por la difenciprona, que provoca una reacción inflamatoria controlada en el cuero cabelludo, promoviendo así el crecimiento del cabello.

  5. Tratamiento con Plasma Rico en Plaquetas (PRP): Consiste en la inyección de plasma enriquecido con plaquetas del propio paciente en el cuero cabelludo, lo que estimula la regeneración y el crecimiento del cabello.

Si bien la combinación de estas terapias puede ser más efectiva, es crucial enfocarse primero en reducir la ansiedad y el estrés. Es importante también señalar que, en casos de alopecia areata inducida por estrés, no se recomienda el injerto capilar. Esta técnica puede no ser efectiva, ya que el cabello trasplantado podría volver a caerse debido a la naturaleza subyacente del problema.

Si se te cae el pelo y no sabes si es por estrés o por otra causa, pide una cita para valoración con nuestros especialistas en salud capilar. Es totalmente gratis y sin compromiso. Te ayudaremos a identificar el problema y te indicaremos cuál es la solución más adecuada para ti.

Preguntas frecuentes

¿Reducir el estrés es clave para frenar la caída del cabello?

Sí, en el caso de la alopecia nerviosa, es fundamental reducir el estrés todo lo posible.

Si hablamos de otras alopecias, va a depender del tipo y de cuál sea la causa (hormonal, genética, autoinmune, por falta de hierro, etc.).

En la alopecia areata, disminuir el nivel de estrés puede ayudar a que la calvicie mejore. Conviene un abordaje terapéutico conjunto entre un dermatólogo y un psicólogo/psiquiatra, especialmente cuando el impacto emocional es mayor o el paciente presenta un trastorno mental previo o derivado de la enfermedad. Reducir el estrés y ansiedad, estabilizar el ánimo y mejorar la gestión emocional pueden resultar claves para mejorar la calidad de vida de la persona y evitar nuevos episodios.

¿Cómo saber si la caída de pelo es por estrés?

Lo mejor es que acudas a una clínica especializada, para que un experto en salud capilar analice tu caso concreto.

A modo de orientación, una de las principales señales para reconocer
una caída de pelo por estrés es que la pérdida de cabello se produzca de forma repentina, en grandes cantidades y rápidamente, sin que antes haya habido problemas de salud.

Si has pasado por una situación de estrés o un importante trauma en los últimos meses y te notas más caída de cabello de lo normal, también puede ser indicativo de alopecia nerviosa.

¿Cuánto dura la alopecia nerviosa?

La alopecia por estrés es una caída temporal muy aguda que suele durar unos meses y, una vez atajado el problema de ansiedad, el cabello vuelve a nacer.

Cuando se cae el pelo por estrés, ¿vuelve a crecer?

Sí, generalmente, cuando se produce una caída de pelo en mujeres por nervios, o en hombres, incluso si es bastante pronunciada, una vez superada la etapa de estrés, el pelo vuelve a crecer al poco tiempo con normalidad.

¿Qué vitaminas puedo tomar para frenar la caída del cabello por estrés y ansiedad?

  1. Vitamina B-Complex: Especialmente biotina (B7), niacina (B3) y vitamina B12. Estas vitaminas ayudan a mejorar la salud del cabello, fortaleciendo los folículos pilosos y promoviendo el crecimiento del cabello.

  2. Vitamina C: Conocida por su papel en la producción de colágeno, un componente importante del cabello. También ayuda a absorber el hierro, un mineral clave para el crecimiento del cabello.

  3. Vitamina D: A menudo se relaciona con la salud del cuero cabelludo y el folículo piloso. La deficiencia de vitamina D se ha asociado con la alopecia.

  4. Vitamina E: Tiene propiedades antioxidantes que pueden ayudar a proteger el cuero cabelludo y el cabello del daño oxidativo.

  5. Hierro: La deficiencia de hierro es una causa común de pérdida de cabello, especialmente en mujeres.

  6. Zinc: Esencial para la reparación del tejido y el crecimiento del cabello. La deficiencia de zinc puede llevar a la caída del cabello.

  7. Ácidos grasos Omega-3: Estos ácidos grasos tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a abrir los folículos pilosos y promover el crecimiento del cabello.

  8. Proteínas: El cabello está compuesto principalmente de proteínas, por lo que una dieta adecuada en proteínas es vital para la salud del cabello.

¿El estrés puede acelerar la aparición de canas en el cabello?

Aún no es posible responder de forma definitiva a esta pregunta, aunque recientemente se han publicado estudios que sí relacionan la aparición de canas con el hecho de haber estado sometidos a periodos de estrés.
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Artículo redactado por
Alicia del Alamo
Alicia del Alamo

Enfermera titulada y redactora de contenidos, especializada en temas de Salud, Belleza, Medicina Estética y Cirugía Plástica con más de 10 años de experiencia

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