Alopecia juvenil, ¿cómo prevenirla o solucionarla?

Alopecia juvenil, ¿cómo prevenirla o solucionarla?

“Acabo de cumplir los 20 y ya muestro signos de alopecia, ¿es posible?”

Esta pregunta se la repiten muchos varones y la respuesta es afirmativa. Es posible estar ante una alopecia que recibe el nombre de alopecia juvenil. También podríamos estar ante un caso de alopecia temporal por otros motivos, como pueden ser el estrés a una anemia.

¿Qué es la alopecia juvenil?

Es la pérdida excesiva de cabellos en la adolescencia o primera etapa de la juventud. Las causas pueden ser diversas, y ellas determinarán si la alopecia es reversible o no.

De manera general, se habla de alopecia juvenil cuando afecta a menores de 30 años, por lo que no es algo extraño, en especial entre los varones.

Posibles causas de la alopecia juvenil y cuándo consultar al médico

Las causas de la alopecia juvenil son diversas y comprenden un shock traumático o problemas emocionales, el consumo de ciertos medicamentos, anemias y otros estados carenciales, o el resultado de algún proceso inflamatorio o infeccioso (fúngico o bacteriano) en la piel.

No obstante, la causa más habitual de alopecia entre los varones que superan la veintena, y entre un número no despreciable de mujeres, es la llamada alopecia androgénica o androgenética, donde se combinan factores hereditarios con posibles desequilibrios hormonales en el caso de las mujeres.

Existe la creencia equivocada de que se debe acudir al médico cuando se pierden más de cierto número de cabellos al día o cuando ya se adivina el cuero cabelludo. En determinadas épocas, como el otoño, la pérdida de hasta 150 cabellos al día puede ser normal, como también es frecuente que una caída masiva de cabello acompañe a algunas enfermedades. Este cabello suele ser recuperable, una vez solucionada la causa, y el perdido por un cambio de estación o por estrés se recupera siempre.

Pero el momento de acudir a un dermatólogo no es cuando ya hemos perdido muchos cabellos y hay una merma notable en la densidad capilar, sino cuando comprobamos que nuestro cabello, en pocas semanas o meses se ha vuelto más fino, débil o quebradizo.

Ese suele ser el primer síntoma de muchas alopecias, incluyendo la alopecia juvenil. Y, aun en las alopecias irreversibles, resulta más sencillo frenar o ralentizar el proceso cuando todavía se conservan muchos cabellos. Existen fármacos muy efectivos en la detención del avance de la alopecia androgenética, la más habitual entre la gente joven, excluyendo las asociadas a enfermedades de la piel o estados carenciales. Además, el cabello conservado se puede fortalecer con tratamientos como la mesoterapia capilar.

Alopecia juvenil masculina y femenina: diferencias

La alopecia androgénica es más frecuente en varones, aunque desde el climaterio también afecta a bastantes mujeres. En el caso de alopecia androgénica femenina, aunque afecta de igual modo a la zona de las entradas, parte superior del cráneo y la coronilla, muchas veces no lleva a verse la piel completamente lampiña, sino poblada de escasos cabellos, muy débiles.

Cuando una mujer joven presenta los primeros síntomas de alopecia androgenética se suele hacer un estudio hormonal. Se ha comprobado que un tratamiento hormonal innecesario produce más riesgos para la salud que beneficios, pero existen algunos casos en los que hay un verdadero desequilibrio hormonal, que se corrige con facilidad. En esos casos concretos, una vez la mujer vuelve a tener unos niveles normales de estrógenos y testosterona, puede recuperar el cabello perdido, aunque es probable que la alopecia androgenética haga acto de presencia con la menopausia.

En las mujeres jóvenes, por el contrario, no es extraño detectar anemias por una pérdida excesiva de cabello en mujeres con menstruaciones muy abundantes. Y, por supuesto, tanto hombres como mujeres pueden sufrir los demás tipos de alopecia que no presentan relación con la edad.

Prevención de la alopecia a edades tempranas

El componente genético de la alopecia juvenil no se puede controlar a día de hoy, pero sí se puede intentar tener el cabello fuerte para que, cuando aparezcan los primeros síntomas, se pueda frenar el avance manteniendo un buen pelo.

Una dieta equilibrada, el no abusar de las grasas y la costumbre de consultar con el médico cualquier problema que afecta al cuero cabelludo son pasos importantes en la prevención de la alopecia juvenil cuando es muy posible que vaya a darse. La fecha de aparición orientativa es la misma a la que comenzaron los problemas de los progenitores y los abuelos.

Otra medida preventiva es evitar todo lo que dañe el cabello: tintes, calor excesivo, recogidos tirantes o problemas de ansiedad no tratada.

El último paso es acudir al dermatólogo ante cualquier cambio en la estructura o calidad del cabello, antes de que comience a caer de forma alarmante.

Tratamientos para la alopecia juvenil en hombres y en mujeres

Dependiendo de su origen, hay alopecias juveniles reversibles y otras muchas que no lo son. En la estrategia de conservación del cabello que no ha caído, se incluyen tratamientos como la mesoterapia capilar. Los champúes y lociones de uso externo tienen como finalidad no agredir o empeorar el problema, es decir, no pueden hacer gran cosa para frenar la caída capilar porque no llegan a penetrar en el foliculo.

  • Mesoterapia capilar

Con la mesoterapia capilar se pueden aportar nutrientes al cabello debilitado de manera aséptica y efectiva. Existen distintas formulaciones para los principios activos a emplear, y sirven también para mejorar la recuperación tras una alopecia temporal o una alopecia difusa.

  • Carboxiterapia

Consiste en inyectar dióxido de carbono en las capas profundas de la piel, al nivel del folículo, para mejorar el micro riego sanguíneo de la zona, con lo que el cabello recibe más nutriente naturales en caso de que la alopecia juvenil sea consecuencia de un problema circulatorio.

  • Microinjertos: la solución definitiva

Ante alopecias permanentes, los microinjertos realizados con folículos propios de paciente suelen ser la solución definitiva. Es necesario aclarar que no todo paciente con alopecia es buen candidato para recibir un injerto capilar, porque se necesita que el cabello que conserve esté sano.

Si es así, la técnica es sencilla y consiste en pasar folículos pilosos desde la zona posterior del cráneo, donde la alopecia androgenética no llega a afectar, y usarlos para ir cubriendo las zonas afectadas por la alopecia.

En el caso de alopecias temporales, si son notables, también se puede hacer. Suelen ser las mujeres quienes más demandan esta cirugía ante alopecia temporal, aprovechando que la técnica FUE en el caso de mujeres no es necesario el rasurado total de la cabeza.

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