Antes de hablar de tecnologías y protocolos, necesitas saber si realmente podemos ayudarte. Dentro de nuestros tratamientos faciales, trabajamos con IPL (luz pulsada intensa), peelings químicos, Dermapen y microdermoabrasión: herramientas eficaces para manchas superficiales, con límites claros. No todo se debe tratar en cabina.
Si tienes manchas marrones bien definidas en cara, escote o manos que han ido apareciendo con los años de tomar el sol, probablemente seas una buena candidata. Lo mismo si presentas pecas que quieres atenuar, marcas oscuras que te quedaron del acné, o ese tono desigual y apagado típico del fotoenvejecimiento. En estos casos, los resultados suelen ser muy satisfactorios.
Ahora bien, hay situaciones donde no somos la mejor opción. Si tu melasma tiene un tono grisáceo en lugar de marrón, significa que el pigmento está en capas profundas de la piel y necesita láser de picosegundos, que no tenemos.
Si presentas manchas blancas (hipomelanosis), el problema es el contrario: tus melanocitos están agotados y requieren fototerapia especializada. Y si tienes cualquier lesión que haya cambiado de forma, color o que sangre, tu primera parada debe ser el dermatólogo, no nosotros: primero seguridad.
También somos claros con las expectativas: si no estás dispuesta a usar protector solar todos los días durante y después del tratamiento, vas a tirar el dinero. Y si te vas de vacaciones a la playa en las próximas semanas, mejor espera a otoño: el sol manda.
